El violinista holandés Karel Boeschoten personifica la casi extinguida especie de músico integral. Sus maestros fueron los pedagogos de la gran “vieja escuela” Herman Krebbers (Amsterdam) e Igor Ozim (Colonia). Ha tocado en numerosas orquestas de renombre, incluyendo la Concertgebouworkest Amsterdam, hasta 1982, momento en que se mudó a Suiza para integrar la Camerata Bern (hasta 1994). En el año 2004 fue concertino invitado en la Orchestra Filarmonica Della Scala di Milano.
Con compañeros de música de cámara como Thomas Füri, Ivry Gitlis, Vladimir Mendelssohn, Robert Mann, Andrea Kollé, Thomas Demenga y Jürg Wyttenbach, ha cultivado una tradición de producción espontánea de música, la cual eventualmente lo condujo a la improvisación. Por ello, ha viajado por todo el mundo como miembro del European Chaos String Quintet y como profesor de técnicas de improvisación. Un ávido compositor, el Maestro Boeschoten ha escrito numerosas obras para violín solo; su Concierto para Violín recibió amplio reconocimiento en su estreno en Holanda en el año 2001, como así también su “Suite Extravaganza”, que tuviera un exitoso estreno al año siguiente en el Festival Boswil. En 2004 el compositor rumano Dan Dediu dedicó su Concierto para Violín “Nuferi” al Mtro. Boeschoten, quien lo estrenó en Zurich.
Con su ejecución absolutamente expresiva y su fraseo natural, siempre busca expandir las fronteras musicales. Su apertura hacia diversos estilos le ha generado una gran demanda de proyectos de tipo “crossover”. Ha realizado giras como colega musical de la bailaora de flamenco Nina Corti, así como también ha tocado junto a Pierre Favre en el Festival de Lucerna y con Stephan Eicher en el Festival de Jazz de Montreux. Su pasión por la música folklórica rumana lo inspiró a formar el “Ensemble Drum” junto al músico rumano Marius Ungureanu en 1998; dicha formación funde música clásica, folklore del este de Europa e improvisación de un modo virtuoso y lleno de sentimiento. Desde 2002, Boeschoten ha liderado el ensamble “Kalandos”, reviviendo el género del folklore y la música gitana húngara.
Su fantasía creativa sin duda conduce al oyente a experimentar sensaciones intensas y sorprendentes. Su presencia en el escenario, así como sus ocasionales momentos de “locura musical”, hacen de él un artista muy solicitado; en tal sentido, en reiteradas oportunidades ha sido invitado especial de los Festivales Davos y Boswil.
En su festival “Seelscheider Tage der Musik”, ha implementado sus propias ideas originales de programación hasta 2002. En noviembre de 2005 estrenó un programa autobiográfico llamado “The Well-Tempered Violin”, el cual hace una retrospectiva de su amplia carrera musical. Desde 2006 es el director artísticodel Festival “Rütthiubeliade” en Suiza.
Traducción: Ariel Romeo